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2025 AFA Argentina Messi

Messi emociona a Angola en un amistoso lleno de momentos insólitos

Solo Lionel Andrés Messi, quizá el mejor futbolista de todos los tiempos, es capaz de protagonizar algo como lo que ocurrió en Luanda. Corrían 35 minutos del segundo tiempo cuando la Pulga sacó un zurdazo cruzado para convertir el segundo gol ante Angola y provocar que el estadio estallara. Más de cuarenta mil hinchas locales celebraron ese tanto en contra como si fuera suyo. En el repleto Estadio 11 de Noviembre se escuchó claramente el “Messi, Messi, Messi”. Esa admiración del público africano hacia Leo, que ya había asistido a Lautaro Martínez en el primer gol, fue lo más destacado del triunfo por 2 a 0 con el que la Scaloneta cerró el año.

Gentileza: TYC

Analizar los partidos de Argentina se ha vuelto complicado porque suelen tratarse de amistosos con poca relevancia. A la Selección campeona del mundo en Qatar no le aporta demasiado medirse con Angola, que ocupa el puesto 89 en el ranking FIFA. El motivo del viaje fue económico: según la prensa local, la AFA cobró más de doce millones de euros por estos noventa minutos que también sirvieron para celebrar los cincuenta años de la independencia del país africano. Sería uno de los amistosos mejor pagados de la historia del equipo nacional. La presencia de Messi era esencial para justificar un monto tan alto, en la AFA afirman que fueron unos siete millones y no doce, y el rosarino viajó desde Estados Unidos a la concentración en Alicante y luego a Angola pese a que el domingo 23 debe jugar una semifinal de conferencia con Inter Miami por la MLS. En términos deportivos, ¿este partido podía aportarle algo? Claramente no. Pero su deseo constante de vestir la camiseta argentina explica su presencia. Además, la Selección aprovechó para mostrar el nuevo modelo de camiseta que usará en el próximo Mundial.

En los últimos tiempos se han dado situaciones insólitas en los compromisos del equipo. La última doble fecha FIFA, ante Venezuela y Puerto Rico, se jugó en Estados Unidos con tribunas semivacías. El segundo partido debía jugarse en Chicago, pero se trasladó a Miami a dos días del encuentro. En Luanda también hubo particularidades: los equipos ya estaban en el campo y el partido comenzó dieciocho minutos tarde porque el presidente angoleño, João Lourenço, ingresó con su esposa y una extensa comitiva para saludar a cada jugador y entregarle un obsequio a Messi. Incluso en la foto oficial se metieron los árbitros junto a los veintidós futbolistas.

En el inicio del partido, Angola mostró un equipo físico, con intención de presionar, aunque muy débil para ocupar los espacios defensivos. Ese tipo de rival podría aparecer en el Mundial, por lo que el análisis no es del todo inútil. Durante el primer tiempo, Juan Foyth y Nicolás Tagliafico tuvieron dificultades frente a los veloces extremos locales. Lo positivo fue que los delanteros angoleños casi siempre resolvieron mal. En defensa se destacó Cristian Romero, para quien ningún encuentro es un simple amistoso.

El mediocampo fue la zona más afectada por el mal estado del campo de juego. No hubo circulación fluida y la identidad futbolística del equipo no apareció. Aun así, Argentina fue práctica y buscó ataques directos. Y así como Cuti Romero juega cada partido con máxima intensidad, Messi es inmune a los partidos malos. Con un par de acciones deslumbra. El arquero Hugo Marques, de treinta y nueve años, se ganó un lugar en la historia del fútbol angoleño con una tapada a Messi que el propio Leo reconoció. Pasarán los años y seguramente seguirá recordando esa atajada en la noche del cincuentenario de la independencia. Poco después, Messi definió de derecha tras una gran pared con Thiago Almada, que sigue creciendo en la Selección.

Antes del descanso, Lautaro Martínez marcó gracias a un pase de Messi y con la colaboración involuntaria de Marques, que ya parecía completamente satisfecho después de haberle sacado un tiro a Leo. Ni siquiera salió a jugar la segunda parte.

En el complemento, Angola bajó la intensidad y el partido se volvió más lento. Solo quedaron espacio para los debuts de Kevin Mac Allister, Máximo Perrone, Gianluca Prestianni y Joaquín Panichelli, quien ingresó por Messi a cinco minutos del final. El hermano de Alexis jugó bastante tiempo como lateral derecho y cumplió de buena manera. Es posible que entre en la discusión por ese puesto considerando el bajo nivel reciente de Nahuel Molina y Gonzalo Montiel.

A diez minutos del final, Messi volvió a repetir la historia, anotó tras una asistencia de Lautaro. Fue su gol número 115 en 196 partidos. Una verdadera leyenda. Por eso el público angoleño hizo lo que hace cualquier amante del fútbol, rendirse ante él.

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